Galp tiene que caer!

Galp es el actor principal con base en Portugal en la destrucción del planeta y la crisis climática.

Tiene proyectos de combustibles fósiles en 11 paises y cuatro continentes, con las multinacionales más corruptas y destructivas de la historia, como Exxon, ENI, China National Petroleum Corporation (CNPC), Petrobras, Shell, Chevron y Total.

Tiene dos refinerías (Sines y Matosinhos) en el top de las 10 empresas que más contaminan en Portugal. Recientemente, tuvo un proyecto de exploración de petróleo en la Costa Alentejana, que fue obstruído por la oposición popular y como consecuencia, cancelado.

Galp continúa invirtiendo en varios proyectos de gas fósil, en conjunto con un falso discurso de transición energética, vendiendo gas (un combustible fósil) como verde.

Galp es un actor principal en la política portuguesa, mucho más estable e importante que cualquier institución estatal o partido político, con conexiones orgánicas a nivel internacional, que han sido demostradas varias veces en múltiples casos de “puertas giratórias”- que es el recibimiento de ventajas o favores de manera corrupta – y en escándalos como Galpgate.

Galp es un símbolo de extractivismo en Portugal, no solo en términos ambientales, sino también en términos sociales.

El presidente ejecutivo de Galp, Carlos Gomes Da Silva, recibío en 2018 una remuneración total bruta de 1,76 millones de euros, 35 veces más que el salario médio de los trabajadores de la empresa.

Galp es una continuación del colonialismo portugués.

El consorcio de Galp en Mozambique que realiza la exploración de gas en el norte, cerca de la frontera con Tanzania, esta envuelto en una militarización de la zona por las fuerzas estatales y privadas que estan expulsando a las comunidades locales de las zonas costeras, para la contrucción de infraestructuras de apoyo en operaciones en el mar. El ejercito de Mozambique y las empresas de seguridad de Rusia, Africa del Sur y los EE.UU están activos en la región de Cabo Delgado y ya centenares de famílias fueron expulsadas para garantizar la seguridad en sus proyectos.

Galp tiene que caer.

Y no solo caer, sino también pagar por la crisis climática y por las violaciones de los derechos humanos que causó y alimentó.

El modelo de negocio de Galp, esta basado en las ganancias y no en las personas y el planeta, esto tiene que acabar.

La economía fósil tiene que caer.

El capitalismo tiene que caer.

Reunite con nosotros, el viernes 24 de Abril. Vamos a manifestar la Asamblea General Anual de Accionistas 2020.


Porque esta acción?

Porque es necesario:

  • DESMANTELAR A GALP en todos los medios legales, económicos y políticos necesarios.
  • Asegurar una TRANSICION JUSTA para los trabajadores de la industria fósil.
  • Garantizar la REPARACION de las comunidades y ecosistemas afectados.
  • Construir una DEMOCRACIA ENERGETICA pública y 100% renovable para todas las personas.